Prácticas para movilizar la acción al cambio.

Publicado en por Esteban Rama Ramírez Vildoso


Por Esteban Rama Ramírez Vildoso

Existen distintas disposiciones y prácticas disponibles cuando tenemos el propósito de producir un cambio en nuestro desempeño, el de equipos u organizaciones. Esta distinción nos puede ser de utilidad en conversaciones que busquen definir intervenciones organizacionales.

Veamos una taxonomía tentativa:

Leading: el liderazgo suele relacionarse con la claridad para construir una visión y generar el compromiso de otras personas, aunando voluntades en torno a una visión compartida. El líder trae una narrativa sobre un futuro valioso y posible. De alguna manera el líder sabe encontrar aquellos valores básicos que pueden unir a un grupo.

Managing: la gestión se relaciona más con la producción de resultados colectivos. Con la coordinación de acciones necesaria para la producción efectiva de un delivery de valor particular. En algún sentido un gerente tiene la habilidad de encontrar lo singular en cada persona y ponerlo en valor.

Consulting: la consultoría se relaciona con determinadas prácticas de diagnóstico e intervención organizacional, generalmente vinculadas al aporte de conocimiento experto en un cierto dominio.

Teaching: Un profesor ayuda al incremento del entendimiento de un determinado enfoque conceptual, que puede involucrar, teorías, metodologías, técnicas, procedimientos, etc. El énfasis suele estar en la actividad intelectual, ignorando los aspectos emocionales y corporales.

Training: A veces dentro de lo que llamamos teaching se involucran actividades que comprometen nuestro cuerpo y emocionalidad en una determinada práctica, en la que generalmente se busca cultivar recurrencia en una práctica hasta que se produzca su incorporación, que hace de esa actividad un acto reflejo.

Counseling: este suele tener sus raíces en un discurso psicológico. El counseling suele tratar de encontrar una causa detrás de un dado problema de desempeño produciendo una reparación.

Mentoring: este se relaciona con el establecimiento de una relación entre dos personas en la que una de ellas actúa como guía y consejero. El mentor tiene conocimiento experto y maestría en el dominio en el cual se transforma en mentor.

Coaching: a diferencia de todas las prácticas mencionadas, el coach no hace su trabajo con foco en una sanación psicológica, ni por ser portador de una maestría o un conocimiento técnicos, que le permita dar consejos, enseñar o intervenir. El coach genera un contexto en el cual se le abrirán nuevas posibilidades de acción al coachee. Lo que produce el coaching es una nueva habilidad para observar y ver nuevas posibilidades de acción y se comunica con el coachee de manera de habilitarlo para emprender estas nuevas acciones. Su foco está en el entrenamiento para producir efectividad en esas nuevas acciones que básicamente se relacionan con propósitos valiosos para el coachee. El coaching tiene que ver más con la formulación de nuevas preguntas que con la oferta de nuevas respuestas. La forma de coaching con la que algunos de nosotros estamos comprometidos, trae una interpretación del ser humano y su acción eminentemente lingüísticas, lo que implica la formulación de nuevas preguntas acerca de la producción de conversaciones, acción, aprendizaje y cambio.

¿Cómo lo ven? ¿Es claro? ¿Falta algo?

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