Grafos!!!!!!

Publicado en por Esteban Rama Ramírez Vildoso

Los rasgos de la escritura reflejan de manera inconsciente nuestra personalidad y nuestros procesos mentales. De ahí que aprender a interpretarla sea una herramienta de autoconocimiento verdaderamente útil. En esta sección intentaremos enseñarle a hacerlo de la manera más sencilla posible. Ojalá lo consigamos.

Damos comienzo este mes a un nuevo bloque en el estudio de la Grafognomía -la anatomía o forma de la escritura- y su correspondiente Grafotecnia -interpretación o correspondencia psicológica de los rasgos grafotécnicos estudiados-. Y en él vamos a ver las diferentes posibilidades que puede presentar la escritura en cuanto a la PRESION.
Lo primero a tener en cuenta a la hora de clasificar a qué tipo de presión pertenece un determinado cuerpo de escritura es con qué útil ha sido realizado. La sensación de presión cambiará mucho si utilizamos una pluma, un lápiz, un bolígrafo o un rotulador.
Recomiendo que siempre que sea posible la presión sobre textos escritos se haga con bolígrafo de punta normal. Otra posibilidad es poner un folio debajo del que va a utilizarse para hacer el cuerpo de escritura que sirva de colchón al del escrito evitando así escribir directamente sobre la mesa. Ello nos servirá además para valorar la presión ya que si el texto ha quedado marcado en el folio inferior estaríamos ante una escritura muy presionada sin duda alguna; y, por el contrario, comprobar que la escritura es de presión ligera si en el folio inferior no se ha marcado ninguno o casi ninguno de los trazos efectuados en el folio superior.
Hecha esta consideración -sencilla pero fundamental para el estudio de la escritura-, debemos saber qué nos está reflejando la presión de la misma. Y en este sentido, debemos saber que la presión nos habla de nuestro estado físico, de nuestra constitución física, de nuestro estado de salud, de si somos personas fuertes y vigorosas o, por el contrario, tendemos a ser más débiles; también nos habla la presión de aspectos de nuestra sensibilidad, de nuestra capacidad para valorar la estética, etc.

GRAFOGNOMÍA DE LA PRESIÓN
Los textos pueden pues clasificarse en función de la presión y corresponder una escritura débil, ligera, normal o firme y fuerte.

La escritura débil
En este tipo de escritura el bolígrafo apenas apoya en el papel y, así, aparece un trazado muy fino, realmente débil, falto de fuerza, falto de apoyo, en el que se ve claramente que en algunas zonas ni siquiera hay trazo de forma que la letra o la palabra queda interrumpida en parte; también podemos encontrar otras zonas donde la tinta apenas aparece y queda mucho más clara.
En cuanto a la Grafotecnia o interpretación psicológica de este tipo de escritura, decir que nos está reflejando una personalidad de constitución fina, muy ligera, incluso débil, con una personalidad muy sensible (tanto en sentido positivo como negativo). Estamos ante una persona introvertida, delicada, sensible y que tiende al idealismo pero a la que le vendría bien tener algo más de fuerza, algo más de voluntad y de capacidad de decisión ya que estas personas suelen sufrir por su tendencia a la falta de decisión, por su timidez.

Escritura ligera
En este tipo de escritura el bolígrafo pasa por encima del papel realizando un trazado suave, ligero, que no marcará prácticamente el folio inferior; la diferencia con la escritura anterior es que en este caso no hay falta de continuidad en el trazado.
Estamos en tal caso ante una persona sensible, delicada, con finura en su trato y en sus formas de comportamiento e, incluso, en su apariencia externa, alguien que normalmente no tenderá a la extroversión sino que será más bien introvertida y de gran vida interior.
Es muy habitual encontrar este tipo de escritura en personas que dedican mucho tiempo a la música, la poesía y la estética, ya sea de forma profesional o por afición. El problema es que en ocasiones estas personas pueden ser bastante débiles, con falta de decisión, necesitadas de algo más de personalidad.

Presión normal o firme
En este caso el bolígrafo se apoya con firmeza sobre el papel dejando un trazado continuo, sin roturas, un trazado homogéneo sin diferencias en el grado de entintamiento. Podemos encontrar en el folio que hemos colocado como apoyo que ha dejado algo de huella.
Aquí estamos ante una persona de buena constitución física, de buen estado de salud, que tiene una personalidad más fuerte que en los casos anteriores, con más voluntad, más decisión, mayor capacidad de organización y mando; estamos ante una persona voluntariosa, extrovertida y con ideas propias.
Por supuesto, en el punto medio está la virtud. Y si estas características se pasan del punto adecuado podemos encontrarnos con personas algo testarudas, exigentes e intransigentes, a veces de genio difícil de controlar.

Presión fuerte
En este caso encontraremos un apoyo muy firme del bolígrafo sobre el papel que dejará en su trazado una huella que podemos apreciar como más ancha de lo habitual, pudiendo llegar hasta 1 milímetro de gruesa. Por supuesto, el folio inferior quedará fuertemente marcado por el trazado hecho en el folio superior.
Como ya habrá deducido el lector, nos encontramos ante una persona con gran vigor y potencia a nivel físico, con fortaleza, con energía, de gran resistencia y vitalidad. La típica persona arrolladora con gran nivel de sociabilidad y extrovertida, capaz de destrozarnos la mano al saludarnos.
Claro que también puede tratarse -toda moneda tiene dos caras- de una persona demasiado materialista, excesivamente apasionada y que si se decide por la práctica de algún deporte probablemente elija el rugby americano
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Mª Jesús Escudero Villanueva
Grafóloga y perito calígrafo

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