Imaginación III ; Clases de Imágenes. + Aluc. y Drogas.


· Fantasía lúdica: Los juegos son formas de manifestar de un modo activo y exteriorizado los impulsos de la fantasía. La actividad lúdica y la actividad imaginativa van muy ligadas. El juego es un fenómeno de la naturaleza psicológica lúdica de múltiples aspectos y que ha constituido siempre uno de los ejes de la vida de las comunidades humanas ¿porqué se juega? Sabemos que existe una gran diferencia entre los juegos de los niños y el de los mayores. El niño se identifica con sus propios juegos creando los objetos y los personajes. El juego de los mayores es más competitivo e interesante.

El juego es un núcleo fundamental en el transcurso de la vida y en la evolución psicológica de la persona, una forma de salvar la distancia y el abismo que existe entre el aislamiento personal y la necesidad de relacionarse.

· Actividad onírica: El problema del sueño y del soñar es un problema no resuelto todavía ¿Por qué soñamos mientras dormimos? No lo sabemos, pero el hecho está ahí. Freud es uno de los autores que más ha estudiado los sueños y que más importancia le ha dado. Intenta mediante la interpretación de los sueños explicar la constitución íntima de la personalidad inconsciente, que se manifestaría según él a través de los sueños. Para Freud los sueños son siempre la satisfacción de los deseos reprimidos. Los impulsos alojados en el inconsciente surgen mientras dormimos, porque la censura no ejerce su estricta vigilancia sobre el mismo.

· La fantasía creadora: Llamamos fantasía creadora a aquella capacidad de poder crear en forma de representaciones un tipo de realidad que no ha sido percibida sensorialmente con antelación. Tiene un carácter cognoscitivo del mundo que no es posible sin la experiencia pero que trasciende la experiencia. Es una manera de transformar la realidad. ¿Cómo es posible? Aunque haya intentos de hacerlo es muy difícil dar una explicación de la fantasía creadora sin admitir una capacidad trascendente en el ser humano, que necesariamente ha de ira más allá de la mera inmediatez de sus datos reales de la experiencia.

Las alucinaciones y las drogas

Alucinaciones: Cuando la imaginación alcanza una cima tal que el individuo pierde todo el control de la realidad y carece de medios para distinguir su propio mundo del mundo circundante podemos hablar de alucinaciones. Las imágenes que surgen en la alucinación hacen creer al sujeto que se trata de realidades auténticas, y sin embargo no existen objetos de experiencia que responden a las mismas.

Existe otro tipo de alucinaciones que son provocadas. Entre ellas están las que se suscitan mediante fármacos o drogas.

Las drogas tienen una gran influencia sobre las funciones mentales y psíquicas. Esta acción puede ser de dos tipos. Unas veces sirven de estímulo; el sujeto rompe con todos los lazos represivos y realiza actividades y formas de conducta que normalmente sería incapaz de realizar en situaciones ordinarias y normales. Otras veces el efecto produce un decaimiento de ánimo o depresión del sujeto.

Las drogas, como el opio, el hachís, y otras semejantes provocan un tipo de fantasía muy diferente a la de los sueños. La intensidad imaginativa es muy potente, el tiempo pierde sus limites y se hace eterno, en realidad no hay tiempo, y el espacio juega caprichosamente entre la inmensidad del mismo y la angostura o estrechez de lo inhabitual.

Otras drogas como la marihuana, producen la sensación de estar moviéndose lentamente, como si hubiese desaparecido la gravedad. El LSD invita a lo que entre los adictos se conoce como el viaje, que representa la huida del mundo real donde el individuo pierde su total personalidad y se funde en un delirio de fantasías.

Las drogas tienen siempre un resultado perjudicial para el equilibrio físico y mental del individuo, pues además de arruinar su salud, trastorna mentalmente al adicto. Crean hábitos difíciles de erradicar, y de consecuencias desastrosas.